GRAN ESCANDALO TRAS LA SUSPENSION DE LA PRUEBA CICLISTA DE JUVENILES EN ORDUÑA
Como nuestros lectores ya sabrán, estos Otxomaios se han visto envueltos en una gran polémica tras la suspensión del gran premio de Orduña de ciclismo debido a una intoxicación que ha hecho imposible la realización del evento. Los juveniles que iban a tomar parte en la prueba han contraído una diarrea espectacular cuyas consecuencias todavía se desconocen.
Según las primeras investigaciones, la intoxicación podría haber venido de algún tipo de vertido procedente de alguna de las innumerables fábricas que se sitúan en Orduña, si bien esa línea de investigación se descarto por razones obvias.
Posteriormente los investigadores centraron sus pesquisas en la posible intoxicación debido a un lote de kalimotxo en mal estado comercializado en la txosna de la Gazte Asamblada. Este lote proveniente de una bodega situada en la localidad burgalesa de Garoña, fue enviado a analizar aunque esta línea de investigación resulto errónea ya que todo el mundo sabe que los quinceañeros de hoy en día solo beben cubatas.
Finalmente cuando la investigación parecía haber llegado a un punto muerto, la autoinculpación de un ciudadano orduñes dio un giro completo al caso. El agricultor y ganadero Don Miguel Cormensana Incorporesano admitió el envenenamiento de los ciclistas pero lo que mas llamo la atención de los investigadores fue su explicación del asunto. Según este desalmado sujeto, la idea de intoxicar a los corredores le vino cuando estaba viendo una etapa de la vuelta ciclista a las vascongadas.”Cuando vi que los ciclistas eran capaces de orinar en plena carrera se me ocurrió la idea de que tal vez serian capaces de defecar encima de la bici, esto seria de gran ayuda para los agricultores de la zona ya que por donde pasara la carrera, los ciclistas harían aguas mayores en los campos y eso que nos ahorraríamos en abonos…y además ecológico.”
Una vez conocida la autoinculpación de Don Miguel la indignación se apodero de los ciudadanos orduñeses que descargaron toda su furia sobre el pobre demente. “Al principio solo me insultaban pero llego un momento en que me empezaron a tirar macetas…no se porque se enfadan tanto si la mayoría de ciclistas sobrevivió”.
Ante estas extrañas informaciones, el parapsicólogo Iker Ximenez ha puesto manos sobre el asunto para desentrañar el misterio…seguiremos informando.
